"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

sábado, 11 de junio de 2011

Diez te quiero y miles de besos.

Solo habían pasado tres meses, pero en tres meses la verdad es que las cosas pueden ser muy intensas en realidad. Ella se había enamorado locamente del chico del bar, él... dejemoslo en que estaba en proceso de saber lo que significaba volver a amar.
-¿Cuando vuelve Rebeca?-pregunta él acariciando una y otra vez el brazo de ella que sobresale de la manta.
-No va a volver esta noche, se ha ido a pasar el fin de semana a casa de Hector.-dice Violet sonriendo maliciosamente.-Asi que tenemos esta casa solo para nosotros un finde entero.-dice besandole. Esos besos tenían tanta pasión que a ella le hacían sentir un escalofrío por todo su cuerpo y a él le hacían dudar de sus sentimientos porque "no puedo enamorarme de nuevo" eran las palabras que le acompañaban duramente.
-Pues creo, que deberíamos aprovecharlo.-dice él, sumiendose bajo las mantas y besandola y recorriendo cada curva de su cuerpo y cada centimetro de ella, trazando un detallado mapa de su cuerpo.
-Me haces cosquillas.-dice ella soltando una carcajada cuando él le besa el cuello.-para, para para.-dice ella riendo aún másy pataleando. Pero él continua, le encanta verla así como una niña pataleando y riendose con tanta dulzura que le hacía estremecerse por el sonido demasiado acelerado de su corazón.
-Eres demasiado blanda-dice tocandole las mejillas.
-Y tu demasiado fuerte no te fastidia.-dice ella dandole un ligero puñetazo en sus perfectos abdominales.
-Son solo para ti amor.-dice él mintiendo de nuevo. Colocando así una de las piezas del escudo que ella había roto con aquella sonrisa. Un metodo de autodefensa bastante facil y efectivo la verdad, aunque con demasiadas repesalias.
-Te quiero.-dice ella besandole una y otra vez repitiendo, cada vez más esas palabras. Intentando que a él le lleguen, porque ella sabe perfectamente que ese "amor" es mentira, que ese "solo" es mentira, pero ahora le da igual, solo quiere tenerlo entre sus brazos hasta el lunes y saber que esos días será solamente suyo.
-Y yo a ti Vio.-dice devolviendole los besos. Y esas palabras no fueron mentira, porque aquella chica había sido capaz de destrozar el escudo aquella noche tras diez te quiero y miles de besos.

 PD: muchas gracias a todos los que estais leyendo mi blog, cada dia sois mas y no me lo esperaba :). Espero que os este gustando esta historia, porque a mi me esta encantando escribirla y cada dia se me ocurren mas cosas sobre lo que pueda ocurrir. Un beso de la niña perdida. 

9 comentarios:

  1. Me encanta como las estas escribiendo, ojalá que acaben bien.
    Me siento identificada con muchas cosas. Sigue así.

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  2. me encantoo!!..espero x mas...besitoss

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  3. *-* Me encanta la historia, avísame cuando subas otro capítulo de ella, por favor.
    Besos con trocitos de sueños cumplidos.

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  4. Me encanta la historia ♥_♥, quiero más :B

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  5. Qué bonito! Voy a ver si me leo las entradas anteriores :)

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  6. muchaas gracias me alegra que os guste.
    un beeso =)

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  7. Este capitulo te ha quedado muy bien, me encanto :)


    *Besos

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  8. No me cabe duda de que saben invertir las horas xDD

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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eldeseodenuncajamás@hotmail.com