"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

viernes, 1 de julio de 2011

Sus lágrimas, solo fueron otra forma de decirle te quiero.

En un día cualquiera, en un parque cualquiera, su amor por él dejo de resistir el dolor.
-Por fin, terminó la semana que viene así que tendré todo mi verano para ti.-dice ella dándole un beso que él sigue, pero mientras se besan ella piensa "¿solo para mí?" y esa pregunta se responde sola. Porque tan solo dos segundos después sonó un mensaje. Él se apartó miró el móvil y puso esa mirada de "no veas lo que leo, ni escribo" con una pequeña risita al leer aquellas palabras de otra. Otra que le estaba besando al igual que ella, quizás hasta en el mismo lugar, en aquel banco, quizás bueno seguramente la que pasaría con él el verano entre una lista de chicas que prefería ni imaginar.
-Nico. -dijo ella en un suspiro cuando él guardó el móvil.-¿Quien era?
-Era Juan quería que fuésemos al cine mañana, así que no puedo verte, es quedada de chicos. Lo siento.-dice él dándole un ligero beso.
-¿No era otra?-dice ella soltando aquello que le presionaba el corazón durante mucho, mucho tiempo.
-No, ¿por qué dices eso?-él se quedo todavía más flipado al oírla porque "¿lo sabe?" se preguntaba.
-Nico, lo sé. Sé que llevas meses engañándome con otras, que sales con ellas cuando "ves a tus amigos" o haces "una quedada de chicos" y la verdad me callaba una y otra vez, pensando, bueno es solo una noche, es solo una chica a la que no volverá a ver. Pero ahora, te mandas mensajes a escondidas, recibes llamadas y cada vez es más insoportable ver que en cada momento me engañas.
-Vio...
-Por favor no. No me vengas con Vio... porque no lo puedo soportar.-dice ella soltando las lágrimas que le había ocultado mucho tiempo, que se escondían bajo esas preguntas que no se atrevía a decir. Y que empezaron a salir y humedecer más sus ojos al soltar las palabras más difíciles de toda su vida.- Dejemoslo.
PD: Continuara.... Muchas gracias a todos por leer mi blog, ahora sois 60 los que me seguis!=) suento no haber actualizado en estos días y haberme pasado por vuestros blogs. Ya me estoy poniendo al día.  Y espero que os guste esta nueva entrada. Un beso de la niña perdida.

5 comentarios:

  1. Me encanta el título
    una preciosidad
    un beso

    ResponderEliminar
  2. Que fuerte! Odio a las personas que te hacen creer que eres única, pero es lo que le dice a todas.
    Un beso, me ha gustado mucho el texto

    ResponderEliminar
  3. muchas gracias, me alegro que os guste la historia =)

    ResponderEliminar
  4. Me ha gustado mucho!
    1 bso :)

    ResponderEliminar

Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com