"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

jueves, 20 de octubre de 2011

No todas las bombas explotan.

Boom. No, no es una bomba es aún peor. Ella cayó ante sus pies, ante los pies de esa niña que en un par de segundos se convirtió en una adulta con un simple golpe en el suelo. ¿Que fue el golpe? Nada, solo uno de esos que la vida le daba constantemente sin entender porque... Pero a este golpe no le supo responder, sus músculos se quedaron inmóviles, su boca se cerró, su mirada quedo completamente congelada con aquella imagen, su cabeza, su cabeza solo podía pensar en lo peor.
PD: Muchas gracias a todos los que me seguis! un beso enorme, la niña perdida. 

miércoles, 12 de octubre de 2011

Susurros entre la multitud.

Su voz quebrada y estancada entre sus cuerdas vocales, por el frío que recorre cada parte de su ser. Dejan las palabras como simples susurros. Entre las voces las demás destacan dejando la suya atrás, "¿puedes oír mi voz?" pregunta entre la multitud sin obtener respuesta. "Contéstame" Pero las palabras callaron de nuevo. No puede gritar, su voz no sale, es menos que un soplido del viento, "pero...por favor escúchalo, necesito que me oigas" Lleva cogiendo el valor para esto durante meses, cada hora diciéndose una y otra vez como hacerlo, que decir, que haría él, si debía, porque podría hacerla feliz o me hacerla llorar. Todo eso la torturaba, y ahora esto no le deja... le impide que él oiga su voz.-muda, callada y dolorida intenta conseguir hablar, pero el sonido del mundo la calla. No hay lugar para suaves y rotas voces... estas deben esperar para hablar. Pero ella no puede esperar.
-Te quiero.-susurró con lágrimas mirando a donde él debía estar. La multitud volvía a atacar sus palabras, a esconderlas entre el ruido de los coches, las voces, las respiraciones y el propio viento. Todo aquello era más alto que su voz. Miró en su dirección, ¿la habría escuchado? No lo creía, su cara ni se había inmutado.
-Estoy enamorada de ti.-dijo lo más alto posible, aunque para los de alrededor pudo ser un simple ruido más difuminado en aquel mundo que no la quería escuchar aunque había alguien que sí. Que cada una de sus palabras intentaba oír, descifrar y guardar en sus recuerdos. Hasta que él suavemente se acerco a ella, le susurro al odio.
-Has tardado en darte cuenta.-dijo riendo, mientras la cogía entre sus brazos y la besaba
 Ya no les hacían falta más palabras.
PD:Hola a todos, siento no haberme podido pasar mucho por vuestros blogs ahora me pondre al día. He estado agobiada con los estudios :3. Intentare actualizar el resto de historias más seguido. Espero que os guste esta entrada. Un beso enorme de la niña perdida. Os espero en Nunca Jamás.

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