"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Un dulce amanecer.

Las once y media de la mañana vio Violet en su reloj al despertar, los dulces rayos del sol de colaban por la ventana. Al mirar aquellas cortinas cutres de hotel estilo casa de la pradera, y mirar la habitación recordó donde estaba, lo que había hecho hacía unas cuantas horas, y con quien lo había hecho. Pero eso no fue lo que más la impresionó, aquello que la dejo sin palabras fue el ver sus Adidas negras y azules tiradas por la habitación, la camiseta turquesa que resaltaba sus ojos, y la chaqueta de cuero que le regalo por su cumpleaños, todo aquello le hizo sentir un incesante Boom Boom en su corazón que se moría de nervios, de ganas y de deseo de mirar al lado derecho de la cama y verle tumbado a su lado. Dudaba una y otra vez, quizás se hubiera marchado y hubiera dejado sus cosas. Pensaba absurdamente. Hasta que tras respirar nueve veces profundamente, giro su cabeza y le vio a él tumbado boca abajo agarrando la almohada, durmiendo como un niño, con el pelo alborotado, su morena espalda al aire y un símbolo en japonés en su hombre izquierdo. Era él, era él; mientras contemplaba la escena Violet se daba palmadas en la cara, se pellizcaba el brazo intentando comprobar que no fuese un sueño, le tocaba la espalda rogando que no fuese una alucinación. Y no era nada de eso era tan real como ella, como tú, o como yo...era Él.
PD: siento muchisimo no haber actualizado ultimamente esta historia, pero estaba completamente sin inspiracion para escribirla y me gusta mucho para fastidiarla. Espero que os guste y gracias a todos por leer mis desvarios. Un beso enorme de la niña perdida.  Ah, se me olvidaba: continuara...

4 comentarios:

  1. Qué bonito *-* A todos nos ha pasado alguna vez eso de perder la inspiración (y si no que me lo digan a mí). Escribir por la fuerza es horrible, además de que todo lo que sale se ve que es forzado. Suerte con la inspiración :)
    Besos.

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  2. ¡Que tierno! Que se la crea y deje de pellizcarse, quizas esta vez Él ya no se ira :)

    Besos*

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  3. Me encanta! Y me gusta aún más que vaya a continuar (eso espero). Gracias por pasarte por mi blog y comentarme guapa! Un besoo!

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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