"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

miércoles, 23 de enero de 2013

Una vieja historia ya contada.

Había una vez una clásica historia de amor, mejor dicho de desamor. De esas que todos de una forma u otra hemos vivido. Cuentan que una joven viajo a tierras lejanas y encontró a un principe desencantado, y tontamente se "enamoro". Todo el mundo sabe como siguen estas historias, blah blah blah, a la pobre chica le rompieron el corazón. Fin.
Pero, no os desilusioneis la joven era más fuerte de lo que parecía, había luchado contra dragones milenarios, guerreros oscuros y bosques enlaberintados durante su travesía. Por lo que un simple principe no iba a robarle el corazón y llevarselo tan facilmente, ella combatió por recuperarlo, aunque fuese roto ella quería su corazón. De este modo recupero su fragmentado corazón, pieza por pieza en una dura batalla para curar sus heridas. Colorín colorado este cuento se ha acabado... no cantemos victoria, este cuento solo acaba de empezar. La joven continuo su viaje, deteniendose en el camino, luchando, riendo y viviendo sin saber que estaría en su destino. A ciegas y con el corazón reparado continuo andando y andando.

PD: hola a todos, se que estuve mucho tiempo desaparecida pero como os dije intento volver a ser la de antes y volver a este pequeño mundo que me ayudasteis a crear. Solo espero que os este gustando este reinicio de este mundo... Un beso de la niña perdida. Os espero en Nunca Jamás.

sábado, 19 de enero de 2013

Querido corazón, aqui el cerebro.

Fin. Se acabo ese pequeño cuento que habías creado. Tatarara dulce niña es hora de despedirse del pasado, es hora de seguir adelante. ¿No te he dicho esto ya muchas veces?  Creo que sí... aún así tu no me escuchas, no me quieres oir. Pero no te preocupes, yo siempre estaré a tu lado, siempre estare junto a ti consolando tus lágrimas y desvarios. Tu dolor yo lo escondere. Tus miedos soportare. Tus lágrimas no saldrán. Yo hare que vivas. Que continues latiendo. Yo seré tu roca. Yo sere tu vida. Yo sere todo lo que tu quieras que sea. Pero hazme un favor, no te rompas. Eres demasiado hermoso para ello. Pequeña amiga, yo estoy aquí. Nunca te he abandonado, nunca lo hare. Recuerdalo. Mira hacía arriba y sonrieme. Tú y yo somos uno. Así que dejame protegerte.

sábado, 12 de enero de 2013

Me beberé el mundo.

Labios rojos que solo deseas besar. Grandes ojos que no puedes evitar mirar. Pefectos dientes que te sonrien como pensaste que nadie lo podría hacer. Pelo alborotado pero perfectamente colocado que deseas tocar. Mirala. Ella es perfecta. Camina por las frías calles soltando vaho, mirando las familias, oliendo las castañas y reflejando las luces en sus ojos, dejando como unico recuerdo en las mentes de quien la ven una sonrisa y el tac-tac de sus tacones. Es una princesa, repleta de brillos, radiante, hermosa. Olivia. Se reune con sus amigas, en la cola de la discoteca helada hasta los huesos, con las piernas desnudas a excepción de unas medias que apenas dan calor. Hablan, rien y coquetean en la puerta. Todo el mundo las mira. Su gran melena rubia, sus grandes ojos marrones y sus labios rojos... ¿como no adorarla?
Pero ella ya es demasiado sabia para saber en que consiste la hitoria: deseada por alguien que solo hace eso desearla, con los labios sin pintalabios, los ojos cual mapache y el corazón roto. Por lo que baila, baila, y baila hasta que sus pies duelen, necesita sentarse descansar y dejar de hacer que su mente de vueltas. El alcohol no siempre es su mejor compañero.
-Hola, estas muy sola ¿quieres compañía?-"baboso número uno al ataque" piensa.
-No, solo estoy descansando.
-Vamos...-empieza a decirle al oido poniendole la mano en la cintura.-¿segura que no quieres?
-Segura.-responde firmemente lanzandole una fría y decidida mirada.-a no ser que quieras que te tire la copa encima quita tu mano de mi cintura en tres, dos...-empezó a contar levantando la copa y el chico marchandose con el rabo entre las piernas, con palmadas en la espalda de sus amigos que vitoreaban "es una zorra". "¿Zorra?" pensó, "que originales" rió para si misma.
-Bonita forma de espantarlo.-rió Sam.-Yo vengo en son de paz Liv.-bromeó levantando los brazos y sentandose a su lado.
-Me encantais los hombres, creis que por el mero hecho de que una chica este sola podeis lanzaros a ella, y ella solo os respondera con un "claro, si por favor, adorame por una noche, eres lo único que le falta a mi vida."
-¿No es así?-rió, haciendola de rabiar.
-No.-afirmó rotundamente. Pero ella se engañaba, le engañaba. Porque si el que le hubiera pedido aquello esa y cualquier noche hubiera sido él, ella hubiera aceptado sin pestañear. Dandole igual volver por el temido camino de la verguenza la noche siguiente con tacones en mano y rimel corrido.
-Me encantaría conocer el tío que pueda cazarte.-le dijo fastidiandola.
-Si han podido cazarte a ti, ¿por qué no a mi?-dijo levantandose y dirigiendose a la pista de baile, junto a sus dulces amigas que desde que él se sento a su lado no le quitaron el ojo de encima. Junto a esas chicas que bailaron con ella hasta desfallecer y bebieron por cada hombre que se les había acercado. Riendo y riendo hasta acabar rotas.
A la mañana siguiente desperto en la habitación de Iv, entre ella y Paola, durmiendo a pierna suelta. Lo primero que le vino al despertar fue un increible dolor de cabeza "malditos chupitos" pensó. Y después cogió su movil y leyo: "Desapareciste tras nuestra charla, traidora, se te será castigada con una gran resaca jaja. Mi cazadora vino poco después, ¿es el momento de encontrar al tuyo?"
Entonces recordó porque había bebido tanto, la última imagen de la noche antes de que los chupitos hiciesen lagunas en su mente apareció: él marchandose con ella bajo su brazo. Si desde luego beber no ayudaba, pero si borraba esa imagen estaba dispuesta a beberse el mundo. 
 PD: en un momento de inspiración apareció Olivia en mi mente. Este es solo el principio de su historia cuya duración solo depende de vosotros. Ya tengo un par de capitulos más hechos y la verdad es que me esta encantando escribirla, solo espero que a vosotros también. Un beso de la niña perdida :)

domingo, 6 de enero de 2013

Empolvando sentimientos.

Boom-boom-boom-boom, es lo único que oyes en tu mente. Ese sonido retumba en tus oidos. Parece que por mucho que lo intentes, da igual lo que hagas, ese constante palpitar que parece que te va a estallar el pecho no cesa. Sabes tres cosas: no merece la pena sentir lo que sientes, es algo imposible y vas a acabar sufriendo. Entonces...¿por qué? ¿por qué somos tan sumamente estupidos que no podemos evitar sentirnos así? Has intentado meter en un rincón esos sentimientos, ya lo hiciste una vez tiempo atrás. Enterraste tus sentimientos bajo llave, en la más profunda oscuridad, dejandolos salir solo cuando estabas preparada para dejarlos ir, porque ya no dolería, ya no tendrían el mismo efecto, porque ya solo serían un recuerdo.
Así que que pasa esta vez que los encierras en un simple cajón. No. Toca meterlos en ese rincón que tan bien conoces, ese en el que el mundo es más facil, en el que eres cobarde, pero mucho más feliz, ya que verle, oirle o sentirle no hace que ese sonido inunde tus oidos y tu pecho vaya a estallar. Tampoco hace que después de ese sentimiento tan dulce, quieras llorar, que la presión de tu pecho aumente pareciendo que de tanto latir este se quiera encoger y desaparecer, al darte cuenta de la realidad. No, así no dolerá, así no sentirás, así podrás pasar página o por lo menos de renglón.

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