"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

lunes, 21 de julio de 2014

Antes gritaba, ahora hasta los susurros son demasiado altos.

De pequeña muchas chicas sueñan con su príncipe azul, con su boda perfecta, con el color de su vestido, la tarta y las flores que ese día habrá. Mamá se frustraba porque yo solo quería ir a pescar con papá. Papá se reía porque me gustaba más el peto viejo de Jason que llevar los ridículos vestidos que me hacía la abuela. Jason decía que Santa le trajo al hermano que él quería. Jon se burlaba de mi falta de pechos y femineidad hasta que me dieron mi primer beso. Nunca fui una chica marcada por el patrón que se suponía como "normal". La mitad de mis acciones en esta vida fueron intentando cumplir el patrón. En mi diecisiete verano me di cuenta que el patrón bien podía irse a la mierda, porque no podía importarme menos...
-¿Querías a Fran?-pregunta mientras vemos el Diario de Noa y comemos palomitas en mi salón.
-Creo que sí... de esa forma que una niña de quince años quiere, pero era más como mi amigo, como el chico que me llamaba "preciosa" y besaba dulcemente.
-¿Por qué te acostaste con él entonces?-me mira interrogante al aparecer la escena de Ryan Gosling cogiendo a Rachel Adams y cargarla tras el torrente.
-Porque creía que aquello era amor. -miras la escena embelesada. No piensas en Fran. Piensas en cuanto te gustaría estar besándola ahora mismo sin temor a que tu madre entre por la puerta.-Quería creer que lo era. Se supone que así debía ser. -sigues mirando y pensando.-Fue algo natural. Solo surgió.-recuerdas. 
Le ves a él mirándote desde el otro lado del grupo, recuerdas como Tamara insistía que le gustabas, recuerdas el día que te saco a rastras de la tienda para enseñarte "el mejor mar del mundo". Te llevo a la orilla y mientras el mar más enfurecido que había aparecido en aquella costa en años tu casi sentías ganas de abalanzarte y nadar. Él te cogió la mano y dijo "no lo hagas, no quiero perderte". Empezándolo todo. Fran no era el amor de tu vida, pero si fue el primero. Jamás tuvo miedo de demostrar cuanto te quería. Lo cantaba a los cuatro vientos. Hacía cualquier cosa por ti. Te mimaba. Te escuchaba. Te hacía reir. Te quería como se supone que se debe querer. Recuerdas aquella primera vez en su cuarto y te ríes. Piensas en lo nerviosos que estabais, en como tu sujetador no se desabrochaba, en como él estaba acojonado de hacerte daño, en como Frodo y Sam discutían en la pantalla. La imagen de Fran rojo como un tomate cuando los chicos le daban palmaditas por "conseguirlo", como te reíste cuando intento hacerlos callar mientras la sonrisa estúpida que te encandilaba y dejaba al faro a la altura del betún asomaba. Lo recuerdas todo. Por ello te odias en ese instante mientras Noa y Allie terminan de demostrarse su amor. Ves en tu mente las lágrimas contenidas de Fran por tu culpa, ves su corazón partirse con cada una de tus palabras, ves como te mira ahora, con cautela. Ves la vida que podría haber sido tuya, ves como en realidad nunca pudo serlo. Ves lo que quieres... y jamás podrás tener.
-Yo nunca lo he hecho. -rompe ella tus pensamientos. Devolviéndote a la realidad de la que odias formar parte tanto como deseas aferrarte a ella hasta que tus manos se quemen y la cuerda se rompa.
-Estuvo... bien. -dices.-Osea al principio fue horrible luego mejoro. Estaba bien. Me gustaba besarle, cogernos de la mano, hacer el idiota juntos. Hasta me gustaba como mi madre le alababa.-bromeas recuperando los recuerdos.
-Esto es algo muy complicado.-te mira de reojo tragando con dificultad. Tu asientes. Lo sabes perfectamente.-no se que se supone que debemos hacer, somos amigas. Solo tenemos estas dos semanas. El resto es solo un lapsus, un momento o instante fortuito de oportunidad.
-Para mi es suficiente.-"no lo es" pero debe bastar. Debe bastarte piensas. Si no te basta Greta la perderás. Te aferras a ese pensamiento. Es tu sustento. Es la cuerda. Por ahora es suficiente ¿no?
-Ahora dices eso... pero un día dirás que no.
-Por ahora lo es. -sí, eso es muy cierto.-Tú eres más que suficiente para mi. -"exactamente Greta" dice la voz de tu cabeza. Lo aceptas.-No necesito nada más, ni ser expuesta, ni aprobación.-te acercas. Le miras los ojos miedosos. La besas lentamente.-solo.-un corto beso en la mejilla.-a ti.-le susurras al oído antes de volver a besarla.

1 comentario:

  1. He de decir que en la parte del centro me he sentido completamente identificada. Me gusta mucho como narras.

    ResponderEliminar

Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com