"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Tus deseos son órdenes para mi.

Zoe estaba asustada de cientos de cosas en este mundo, durante toda su vida había descubierto muchas formas de enfrentarlo de pequeña su padre le contaba un cuento, su madre la cubría de peluches, sus amigas reían, sus novios la abrazaban. Sin embargo todo ello no podía asemejarse a su mejor y fiel amiga, el polvo de hadas, las hierbas de la bruja o los caramelos brillantes. Magia solía decir mientras agarraba los ingredientes, solo es hermosa y eficaz magia. Cuando hasta ella misma le asustaba solo necesitaba un poco. En la soledad, solo necesitaba de aquello. Daba igual lo demás. Ahora, sin ella... se sentía demasiado sola y asustada. "Solo un poco" pensaba "solo esta vez" se decía en la debilidad e incertidumbre. Mientras andaban hacia la pulcra puerta blanca se lo repetía, mientras se aferraba a la mano de Cain sintiendo como cada músculo dolía hasta desaparecer, como sus nudillos se volvían más palidos y como el maldito tic del ojo pulsaba su ojo. Él la hacía reir para aliviarlo, ella se lo agradecía a cada palabra. Al ver a Margot sintió el peso del suelo vencerse. Al ver a Tom su respiración se corto."No puedo enfrentarme a esto" se reía en su mente "¿Qué cojones pensaba al aceptar?" escuchaba a la vocecita en su mente decir mientras veían la bonita casa y Cain interpretaba el papel del novio perfecto.
-No preguntes-ríe Tom dándole una palmada en el hombro mientras ambos se ríen.
-¿Qué es tan divertido?-le susurra Zoe a Cain mientras salen al jardín.-pareces el perfecto invitado.
-Lo soy.-sonríe como un tiburón "maldito"
-Maldito.-musita haciendole reír.-estoy agotada y esto solo acaba de empezar.-se apoya en su brazo.
-Venga, venga.-le pone una mano en lo bajo de su espalda empujandola dulcemente.-te encantará, tras un par de "mimosas"-se burla.-esto será pan comido.-ella asiente más docilemente.-ves.-la besa en la coronilla calmandola.
-Sois adorables.-sonríe divertida Margot desde el jardín.-chicos pasad.-hace gestos con la mano ante los que Zoe bufa a Cain.-mirad todos, Zoe está aquí.-dijo de forma animada, quizás demasiado.
-Como se pongan a cantar nos largamos.-mira Zoe seriamente a Cain.
-No....-ella asiente.-¿sí?-sube una octaba su voz.-dios, esto va a ser jodidamente divertido.-dice justo al entrar al enorme jardín con quince personas que juzgaban con grandes ojos a la pelirosa.-Hola.-sonríe con su mejor "soy el tío perfecto"-soy Cain, el novio del perro asustado.-prácticamente la empuja.
-En lo de perra acerto.-dice "por lo bajo" una morena de pelo corto y grandes pechos junto a un tío de más de metro noventa y espalda como un muro.
-Gracias Becca.-se enderezó Zoe dándole su mejor mirada "jódete"-hola chicos.-sonrió mirando rostros que ampliaban o disminuían aquella sonrisa.
Tras aquello bebieron cócteles suaves y aterciopelados o así los describió Cain haciendo que la mitad de su trago se saliese por la nariz de Zoe. EL público amaba a Cain y su refinado sentido del humor "deberían verle de verdad" pensaba Zoe aportando pequeños y breves comentarios a sus aportaciones. Frankie llego una hora y media después cogida del brazo del abuelo. Apenas pudo hablar con ella más de un hola pues un apuesto rubio de gesto dulce la robo con un beso. El abuelo por el contrario supuso una grata compañía para ambos. La comida transcurrió con que los que menos la conocían le decían lo guapa que estaba, lo bonitos o curiosos que eran los tatuajes de sus brazos y piernas. Una adorable chica pelirroja llamada Lory le dijo lo guapa que era y donde había comprado ese "precioso" vestido. Margot y Tom lucían como la pareja más perfecta del mundo.
-Enana.-dijo una voz grave acompañada de un cuerpo en forma de muro seguido de Becca.-pareces más y menos tú que nunca.-comentó haciendola sonreír con ojos tristes y felices.
-Eh grandullón ¿pudiste entrar por la puerta?-bromeó abrazándole débilmente.-veo que has conseguido una adorable adquisición en el ambito amoroso.-"¡sarcarsmo!" parecía gritar llevándose un codazo de Cain.
-Soy Cain ¿tu eres Pascal no?-le tendió la mano mientras él asentía. "Él tío que se tiró a tu novia, repetidas veces" pensaba mientras estrechaba su mano más de lo necesario.-un placer.
-Demasiada testosterona señores.-se metió en medio una pequeña morena de pelo trenzado seguida de Frankie con copas y copas de champán.
-Estef.-sonrió Zoe.-apenas os había podido ver a ninguno.
-Culpa a Margot.-bufo Estef.-nos tiene dando vueltas arriba y abajo. Lazos, rellena copas, globos, flores, mira el vestido de..., llama a..., mi madre me ha dicho que.-dice frustrada.-dios voy a matar a esa mujer como no se case pronto.-dio un trago a una de las copas que sostenía.-mejor. Zoe rió pero cogió una de las copas y bebió pequeños tragos intentando parecer sutil, nadie lo noto a excepción de Cain. "Quizás esto sea demasiado, no vendrá mal un poco de alcohol". Bebida tras bebida, risa tras risa Cain conocía toda la antigua vida de Zoe. Veía las miradas juiciosas tras los comentarios amables, veía el miedo ante sus acciones, veía como ella se reprimía intentando agradar. Sus normales cinco tacos cada treinta palabras se redujo a uno cada setenta. Su gesto se veía relajado por el alcohol y el porro que sospechaba había fumado en el baño. Sus movimientos eran medidos a la vez que simples. Sabía que era feliz rodeada de toda aquella gente, siendo perdonada a cada paso pero... no era ella. No era la mujer a la que quería. Era una versión plastificada. Pusieron un vídeo del pasado de Tom y Margot, comentarios de amigos, vídeos de bebes y niños, todo el trayecto hasta el ahora en ellos se veía a la mayoria de sus amigos entre ellos Zoe. Rubia, morena, pelo morado, pelo medio rubio y negro, casi blanco y finalmente rosa. Cain vió su progresión de la adorable chiquilla que cada vez tenía más metal, cada vez algo más apagada y brillante, algo más delgada, la tinta, las cicatrices. Mientras todos se fijaban en la preciosa pareja y como la novia se limpiaba el rimel él veía la mirada perdida de ella en una pantalla, veía el antes y el después. En ese momento le cogió la mano asustado por su pasado y su posible futuro. Se aferró al presente que quería.
-Muchas gracias chicas.-lloriqueo un poco más Margot abrazando a unas chicas de lisos vestidos.
-Os queremos chicos.-grito Sony más alto de lo necesario con un deje en la voz.-uoooooo.-sí, estaba pedo, pero recibió su obación con risas y más gritos.
Los novios fueron uno a uno dando besos y abrazos. Parecía una adoración a la pareja, en cierta forma a Cain le enfermo "Cuanta adoración necesita esta gente" quiso bufar. Cuando abrazaron a Zoe vio como ella respiró aliviada ante la sincera sonrisa de Margot.
-Ha sido precioso.-río achispada.-adorable.-arrastro las palabras.-adorable, adorable, adorable.-repitió sonriendo ampliamente provocando que nos riésemos.
-Creo que esa es mi señal para que la lleve a casa.-bromee sujetando su cadera inquieta.
-Claro.-asintió Tom.-Sony y Guite ya están lo suficientemente borrachos por todos, tendrán que dormir en los sofás.-bromeo.-mejor que Zoe vaya a casa antes de unirse al club.
-Pequeña.-susurro en su oido provocando que ella se acercase a su cuello.-tenemos que ir a casa.-"casa" susurró a su barbilla.-eso es. Dormir.
-Cama.-le beso el cuello provocando las risitas de los de al rededor.-mmmm....-se acurrucó.
-Eso es.-la abrazó de la cintura.-no puede tener sus manos lejos de mí.-dijo con tono presumido.-dome a la fierecilla señores.-inclina la cabeza.-ha sido un placer.-se despide de todos junto con una Zoe que sonríe, asiente y dice "adios, adios" o "gracias, gracias".-lo has hecho bien pequeña.-la besa Cain al llegar al coche.
-Tú también.-dice en un tono bajo y rasposo.-todas las mujeres me miraban con envidia insana.-ríe.-mío, mío, mío.-agarra el borde de su chaqueta atraiéndolo. "Aja" le dice a su boca.-casa. Cama.
-Como ordenes pequeña.
PD: Feliz Feliz Navidad a todos. Un beso, la niña perdida.

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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