"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

sábado, 28 de febrero de 2015

Verdad.

Dicen que la verdad da miedo. Dicen que ocultar la verdad no es mentir. Nos lo creemos, nos aferramos a esos pensamientos porque nos alivian, porque nos hacen sentirnos en armonía con nuestro ser miedoso y algo egoísta y porque valga la redundancia, son verdad. Hay días en que te escondes tras las mentiras y secretos, hoy no es de esos días. Es un día liberador. De esos en los que el miedo parece tan absurdo e incoherente como aquella época en la que pensabas que desaparecías jugando a cucutrastras. A veces solo necesitas dejar de complicarte, escuchar un momento a tu cabeza decir "¿por qué no? solo habla". En ocasiones puedes cagarla de forma espectacular digna de película pero cuando no, cuando ves que solo era el miedo el que te paralizaba y nublaba, solo hay que sonreír, respirar y aprovechar el momento.

viernes, 20 de febrero de 2015

Indecisión.


Tienes un camino, sin embargo vas andando ves como poco a poco te acercas a la bifurcación. No importa. Puedes pararte a mirar los carteles y pensar, por lo menos a veces. Derecha, izquierda, arriba, abajo, adelante ¿abajo? Maldita sea son demasiados. Vale ahora querida piensa por favor, siéntate en el suelo de arena que hace que tus piernas piquen, mira las letras hasta que se difuminen y realmente te cueste distinguir cual es cual, cierra los ojos respira y nota como el aire se va haciendo más y más frío, como la noche llega y tu sigues ahí sentada con culo y piernas dormidas. Quizás ahora estés tan casada que no importe que camino tomes, quizás ahora solo quieras darte la vuelta para volver al punto de partida. No. Eso lo hiciste muchas veces antes ¿no? ¿Qué pasa si tiras por el incorrecto? pierdes, pierdes pero puedes volver a seguir jugando, levantas la cabeza te limpias la arena de las piernas mirando a un futuro más brillante o lo que sea. Piensa piensa pequeña, piensa piensa hasta que no puedas ni pensar. A veces solo creo girar y girar hasta caer en un camino para seguir. A veces me gustaría que escogiesen por mi. A veces solo querría que el camino me gritase con luces de neón "soy el correcto", no va a pasar. Tengo que escoger, en algún punto hay que terminar decidiendo, no puedes aparcar las decisiones. Por lo que vale amiga agarra tu salvavidas, aférrate a las mangas de la sudadera y si quieres muérdete el labio porque el viaje va a ser movido, inseguro y seguramente erróneo. Disfruta el trayecto, no te olvides de mandar una postal al llegar y de sacudirte la arena al levantarte. Aún así mientras andas, mientras caminas por el camino que has elegido, o eso crees haber hecho piensas ¿y si no lo hubiera hecho? ¿el otro era el correcto? ¿debería pararme a pensar? Entonces te das cuenta que en ese momento, en la bifurcación, en la elección tienes el poder del que ocurrirá si esperas, si dejas que pase, que las cosas vengan como deben quizás suceda lo correcto, quizás tengas tantas posibilidades como necesitas pero también esta el pánico a que nunca pase nada, a quedarte quieta con el culo dormido y la ropa con polvo. Entonces te levantas y dejas atrás la quietud, pero la indecisión te acompaña a cada paso ¿no?

domingo, 15 de febrero de 2015

Kei

Querido Kei,
Después de todas las historias de amor, de las películas, de los cuentos... de las malditas ilusiones añoraba el amor eterno "¿no lo hacemos todos?" decía mi cabeza. Mientras estábamos juntos, en el pequeño mundo que constituía nuestro nosotros aquello parecía poder ser real. Aunque tu no lo creas, aunque tu lo dudases, incluso aún lo dudes, yo te quería. Te quiero. Porque hay una cosa de la que me he dado cuenta, da igual el tiempo que pase, quien venga, o quien sea yo, tú siempre serás parte de mi. Una jodida, molesta e imborrable parte de quien soy. Esta mañana me desperté al lado de un hombre de ojos alegres, de sonrisa amable y palabras demasiado directas. Hoy me desperté junto a un hombre al que quiero y que me quiere. Hoy me desperté junto a alguien que no eras tú. Durante nueve años nos burlamos de esas parejas que celebraban San Valentín. Mientras estábamos en el super comprando la cena y veíamos al chico indeciso escogiendo bombones nos reíamos de lo adorable que era, de lo tonta que era aquella tradición. Esta mañana me desperté con un ramo de flores junto a mi cama, tras la sonrisa de mi cara... me entraron ganas de vomitar. Las chicas me dicen que están ansiosas de ir al cine a ver la peli de las 50 sombras, nos burlamos que nuestros novios y maridos jamás serán como los de la pantalla, soñamos que lo son, vemos que quizás sean mejores. Recuerdo que tú te reías de mi cuando suspiraba por Colin Firth en Bridget Jones "jamás me comería una sopa azul tuya amor" te reías besándome la mejilla. ¿Sabes lo más gracioso? La semana pasada se me quemo la cena, calcinada, carbón, él se la comió. Estuve cuatro días sonriendo como una tonta cada vez que miraba algo negro. Sin embargo el quinto día entre todos los bombones y cupcakes rosas y rojos había uno azul, me puse a llorar ante el escaparate. Diana se asustó tanto que empezó a reírse "mucho daño hacen las hormonas" me lo compró, me lo comí intentando ponerle fin a su existencia, al recuerdo.... estaba jodidamente rico la verdad. Miro atrás y mis recuerdos están llenos de ti, miro atrás y en mi vida entera estas tú. No puedo borrarte. No quiero hacerlo. Te digo estas cosas y quizás quieras maldecirme, ¿por qué me cuenta lo que hace con él? ¿por qué me hace recordarla? Siempre fui la mala de la relación ¿no? A pesar de ello tu me querías, la verdad espero que lo sigas haciendo. En realidad te escribo porque quería decirte eso, quería que supieses que aún pienso en ti, aún te quiero, lo haré siempre. Quería decirte que me arrepiento de muchas cosas en esta vida, de muchas que te hice o dije a ti, las mentiras las siento todas, el dolor, la pena y a tristeza pero como solías decir "no borraría nada" porque esos eramos nosotros. Quizás no estuviésemos destinados a ser el final feliz del otro, quizás por mucho que lo intentásemos nuestro destino era superior a nuestros sentimientos. Te escribo para decirte esto Kei, para perdonarte, para que me perdones, para que sepas que bueno aunque no sepa cuantas canas te han salido, cuantas veces te has caído en la bici, cuantos nuevos empastes te han hecho o si tu madre sigue haciendo ese genial estofado al que hecho de menos casi tanto como a ti, que a pesar de ello tienes a alguien en algún lugar de este mundo que te quiere y lo hará para siempre. Esto no es un reclamo para que dejes a tu maravillosa mujer, esto no es un lamento por mi marido y el pánico de tener un bebé (esto último quizás si), esto es mi declaración. Esto es solo un grito al vacío de lo que fuimos. Es mi forma de llorar tranquila, es mi forma de echarte de menos. Y como ya te he dicho mi forma de seguir queriendote.
Siempre tuya, de cierta forma, Anna.

jueves, 12 de febrero de 2015

God save red hair.

Todos los años Sally y Babi habían creado una tradición, cada 4 de Julio celebrarían una fiesta en honor a America pero como ella era británica lo hacían al puro estilo inglés. Les resultaba maravillosa la ironía de la situación y les encantaba la escusa para dar una fiesta. Para aquel 4 de julio Sally me había arrastrado con ella y Babi por todas las tiendas de la ciudad buscando el regalo perfecto "no es su cumpleaños" "Ella odia su cumple, le damos los regalos de te queremos hoy" respondió como la mayor obviedad de la historia. Al final tras comprar más globos de los que había visto en mi vida, los ingredientes para comidas cuyos nombres no entendía del todo y tanto té rojo que el de la tienda pensaba que teníamos un problema de piedras en el riñón. Babi se entretuvo toqueteando cada maldita cosa en las tiendas, aprovecharon la escusa para comprarse ropa, ropa, ah y ropa. Acabaron comprando un enorme póster de los Rolling Stone en el que destacaba más Keith Richards "es su favorito" afirmo Sally con una sonrisa. Le compraron una corona de plástico con "diamantes", unos prismáticos, una gran linterna y un saco de dormir de tres forros. Eran las seis y media de la tarde cuando el coche llego a la casa de Babi. Dos segundos después las dos salieron corriendo a la puerta. America estaba de pie con unos pantalones largos rotos, una camiseta blanca con una enorme camisa de cuadros y sus características botas y moño despeinado.
-Hola mis salvajes.-río mientras las abrazaba entre sus diminutos brazos.
-¡Feliz cuatro de julio!-bramaron mientras la arrastraban al jardín. America sonreía felizmente mirándome entre el análisis y el saludo.
-Increíble.-dijo al ver el jardín decorado con globos, banderas, comida, comida, comida, más globos y gente que apenas conocía. "Son su ex novio Mick, su hermanastra Val, sus padres Jim y Lisa, el resto son amigos del instituto" "Pensé que erais unas asociales" bromee llevándome un golpe en el hombro. -Este año os habéis superado chicas.-sonrió.-la comida tiene una pinta horrorosa, la decoración es adorable, incluso habéis reunido a los innombrables en la misma habitación.-susurro entre risas que llevaban más emoción de la que su pequeño y duro rostro quería mostrar.-¡Fiesta!-grito levantando los brazos recibiendo una orda de woooos
-Tenemos algo más.-sonrió diabólicamente Babi con tono "dulce".-venga mi reina.-inclino la cabeza dejando que Sally le colocase la corona.
-Es un honor su majestad.-hizo una reverencia. America se toco la corona y empezó a reír cuando unos de los "diamantes" se callo.
-Me encanta.-dijo lanzándo el diamante.-es perfecto. Ahora tendréis que hacer lo que diga.-se coloco las gafas de sol en el escote mirándolas fijamente.-alimentarme, divertirme.-aplaudió.-vamos sirvientes.-levantó la cabeza y camino por el lugar con el porte de una reina.
La fiesta continuo con una Babi algo alcoholizada por las pintas y los tragos a escondidas de whisky de Jim, bailaba junto a las compañeras del instituto e incluso logró que el abuelo de Sally hiciese algún ligero y rítmico movimiento pélvico, el cual se llevo unos aplausos escandalosos que provocaron el cese y su profunda risa. Val tenía un corro de tres chicos que la agasajaban a cumplidos y serviciales pastelitos, mientras Rebe rodaba los ojos ante la escena. Los padres de America parecían hablar cordialmente con Nina, la madre de Babi y mi madre "el mayor logro del día" asintieron las tres cuando vieron la escena mientras partíamos la tarta. America por su parte reía alegremente bailando, cantando, ordenando, ordenando y teniendo sobredosis de poder, mientras miraba a Mick de reojo, le tocaba el brazo y sí... se daban algún beso en los momentos que ellos creían que nadie les veía. Error. En uno de esos momentos mientras America le miraba de la forma dulce y cariñosa en la que miraba a Babi y Sally, él le sonrió y la beso. Estaban escondidos detrás del seto. Aún así les vimos.
-Parece que le gusta la fiesta.-bromee al ver a Sally mirarla como si fuese una madre esperando que la fiesta de su hijo no sea aburrida, que sus amigos no manchen demasiado la casa y que nadie se rompa un hueso.
-Le gusta.-asintió preocupada al ver que entrelazaba sus brazos en el cuello del chico.
-Tranquila mamá osa, no le va a hacer daño.-la intente calmar.
-¿Como lo sabes?-me miró preocupada.
-Porqué tiene la mirada de chico estupido enamorado y arrepentido. Hará cualquier cosa para conservarla.-ella asiente. Los mira. Me mira. Mira el suelo.-¿Qué?
-No se si se reconocer esa mirada en ti.-dice tranquilamente dando un trago a su te.
-Entonces no debes estar mirando bien.-me encogi de hombros evitando darle importancia. Estos últimos meses había aprendido que en esos momentos, era mejor dejar a Sally con la simplicidad, intentar que su mente no circulase a quinientos kilometros por hora pensando cosas que no eran reales.
-Se lo esta pasando bien ¿no?-sonríe ahora sincera y calmadamente. Asiento.-Babi esta borracha bailando con Val.-ríe.
-Estaba acaparando a todos los chicos de la fiesta. Vuestras amigas la odian.-rió.
-¿Te fijaste en ella?-celos en su voz.
-Más en la mirada de Rebe atravesandola, en Cate suspirando o en las babas que la rodeaban.-le paso un brazo por encima.-¿celos pequeña?-frunce los labios.-estas muy guapa ¿sabes?-levanta una ceja.-no hay una pelirroja más guapa aquí.
-¡No hay más pelirrojas estúpido!-me sonríe.
-Por eso tengo que valorarte más y preñarte rápido, estaís extinguíendoos.-le susurro al oido.-esas pecas serían pecado perderlas. Por no hablar de esos ojos.-la beso en el cuello.
-Tu madre y nuestros abuelos están al rededor Danny.-sonríe maliciosamente.-¿estás dispuesto a seguir?
-Mmmm.... hoy me siento valiente. Quizás sea el exceso de teina.-le doy un beso en la mejilla.-además estoy seguro que el abuelo esta mirando de reojo por encima de su conversación, sino te beso me pegará en casa.
-No queremos que el señor Bonzkewitzz te de con sus manazas de gorila.-niego.-así que Daniel...-suspira antes de que la bese.-Wow. Buen beso.-sonríe con sus brillantes ojos verdes.
-Tengo que intentar mantenerte, debemos impedir la extinción de los pelirrojos.-bromeo en su cuello.
-¡Hey!-grita America.-mimos aquí no.-sonríe con los labios hinchados.
-Hipoooocrita.-canturrea Babi desde atrás lanzando a su moño una perfecta bola echa con las servilletas de la bandera británica.-Digo ¿em? Nadie vio nada ¿cierto?-ríe al ver la mirada asesina de la rubita.
La fiesta termina pasada la medianoche. Todo el mundo ya se fue. Los abuelos están en la cama. Mamá dijo "no tardes mucho". Los padres de America se despidieron con un cordial y frío apretón de manos ante el que America rió, apreciando cierta felicidad. Val se enrollo con el hermano de Cate. Algunos se fueron con la certeza de una resaca a la siguiente mañana. Otros comieron lo suficiente para una semana. Las chicas se quejaban del dolor de sus músculos "hacía siglos que no bailaba tanto" "no se bailar...." decían algunos chicos saliendo a bailar mientras otros de los chicos llegaban al nivel Michael Jackson dejandonos a los demás en el rídiculo maravilloso de las fiestas. La noche terminó con America, Mick y yo en el porche de Sally mirando el césped. "Babi tendrá más marcha que nosotras esta noche" bromeó America mirando a Mick de reojo. Un par de bromas despues nos quedamos mirando las estrellas en silencio, hasta que Mick se levanto, cogió a America de la mano y la llevo a casa. Se llevo una mirada de advertencia de Sally y un apretón fraternal mío.
-Gracias Danny.-me beso Sally en la boca-gracias por estar aquí.-dijo antes de cerrar la puerta.
Tiempo después repetiría aquel día, aquella escena intentando aferrarme a los buenos momentos. Intentando aliviar la culpa. Intentando recordar su sonrisa, el sabor de sus labios y el olor de su pelo. Pero sobretodo intentando recordar su voz. Recordando su felicidad.

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com