"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

domingo, 15 de febrero de 2015

Kei

Querido Kei,
Después de todas las historias de amor, de las películas, de los cuentos... de las malditas ilusiones añoraba el amor eterno "¿no lo hacemos todos?" decía mi cabeza. Mientras estábamos juntos, en el pequeño mundo que constituía nuestro nosotros aquello parecía poder ser real. Aunque tu no lo creas, aunque tu lo dudases, incluso aún lo dudes, yo te quería. Te quiero. Porque hay una cosa de la que me he dado cuenta, da igual el tiempo que pase, quien venga, o quien sea yo, tú siempre serás parte de mi. Una jodida, molesta e imborrable parte de quien soy. Esta mañana me desperté al lado de un hombre de ojos alegres, de sonrisa amable y palabras demasiado directas. Hoy me desperté junto a un hombre al que quiero y que me quiere. Hoy me desperté junto a alguien que no eras tú. Durante nueve años nos burlamos de esas parejas que celebraban San Valentín. Mientras estábamos en el super comprando la cena y veíamos al chico indeciso escogiendo bombones nos reíamos de lo adorable que era, de lo tonta que era aquella tradición. Esta mañana me desperté con un ramo de flores junto a mi cama, tras la sonrisa de mi cara... me entraron ganas de vomitar. Las chicas me dicen que están ansiosas de ir al cine a ver la peli de las 50 sombras, nos burlamos que nuestros novios y maridos jamás serán como los de la pantalla, soñamos que lo son, vemos que quizás sean mejores. Recuerdo que tú te reías de mi cuando suspiraba por Colin Firth en Bridget Jones "jamás me comería una sopa azul tuya amor" te reías besándome la mejilla. ¿Sabes lo más gracioso? La semana pasada se me quemo la cena, calcinada, carbón, él se la comió. Estuve cuatro días sonriendo como una tonta cada vez que miraba algo negro. Sin embargo el quinto día entre todos los bombones y cupcakes rosas y rojos había uno azul, me puse a llorar ante el escaparate. Diana se asustó tanto que empezó a reírse "mucho daño hacen las hormonas" me lo compró, me lo comí intentando ponerle fin a su existencia, al recuerdo.... estaba jodidamente rico la verdad. Miro atrás y mis recuerdos están llenos de ti, miro atrás y en mi vida entera estas tú. No puedo borrarte. No quiero hacerlo. Te digo estas cosas y quizás quieras maldecirme, ¿por qué me cuenta lo que hace con él? ¿por qué me hace recordarla? Siempre fui la mala de la relación ¿no? A pesar de ello tu me querías, la verdad espero que lo sigas haciendo. En realidad te escribo porque quería decirte eso, quería que supieses que aún pienso en ti, aún te quiero, lo haré siempre. Quería decirte que me arrepiento de muchas cosas en esta vida, de muchas que te hice o dije a ti, las mentiras las siento todas, el dolor, la pena y a tristeza pero como solías decir "no borraría nada" porque esos eramos nosotros. Quizás no estuviésemos destinados a ser el final feliz del otro, quizás por mucho que lo intentásemos nuestro destino era superior a nuestros sentimientos. Te escribo para decirte esto Kei, para perdonarte, para que me perdones, para que sepas que bueno aunque no sepa cuantas canas te han salido, cuantas veces te has caído en la bici, cuantos nuevos empastes te han hecho o si tu madre sigue haciendo ese genial estofado al que hecho de menos casi tanto como a ti, que a pesar de ello tienes a alguien en algún lugar de este mundo que te quiere y lo hará para siempre. Esto no es un reclamo para que dejes a tu maravillosa mujer, esto no es un lamento por mi marido y el pánico de tener un bebé (esto último quizás si), esto es mi declaración. Esto es solo un grito al vacío de lo que fuimos. Es mi forma de llorar tranquila, es mi forma de echarte de menos. Y como ya te he dicho mi forma de seguir queriendote.
Siempre tuya, de cierta forma, Anna.

1 comentario:

  1. Me encanta. ¡Es (siempre) un placer pasar por aqui (joder)!

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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