"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

domingo, 26 de abril de 2015

El amor de tu vida... puede no ser con el que la pases.

Hoy vi este vídeo y me conmovió casi a las lágrimas. Es muy triste que aunque quieras a alguien como no has querido a nadie, que aunque le veas tras dios sabe cuanto tiempo lo mires y tu cabeza vuelva a pensar lo mismo, tú vuelvas a sentir lo mismo. ¿El problema? Esa persona ya no te pertenece de la misma manera. Deber haber un error en eso, deberíamos darnos cuenta del fallo ¿no?
Estas historias me recordaron a esas cartas que escribo... pero es jodido saber que hay una brutal realidad detrás de la "ficción".
PD: Gracias a estas persona por sus historias. Un beso enorme, la niña perdida.




viernes, 24 de abril de 2015

Solía amar a un monstruo.

Él me dijo muchas cosas. Dijo que no valía lo suficiente. Dijo que sin él estaría perdida. Dijo que mi ropa era de guarra. Dijo que podía y que no podía llevar. Dijo a quien podía ver. Dijo que mis amigas eran una mala influencia. Llamo a mi madre tonta. Me llamo estúpida tantas veces que no recuerdo a partir de que número dejo de importarme. Dijo que él era lo único bueno que tenía. Se lo perdoné todo. Con cada palabra me aferraba más a él por miedo a perderle. Le creí. Le creí cada maldita palabra. Lloraba. Me lamentaba. Cambie. Me convertí en quien él quería. Era lo que él me decía. "Seré buena, seré mejor, seré todo lo que quieras". Era patética. Era horriblemente necesitada. Me convertí en una persona débil. Entonces otra apareció, otras aparecieron, yo era la constante. "No soy suficiente" pensé. Vivía con un monstruo al que amaba. Aguante el dolor. Aguante las palabras. Aguante los engaños y el miedo. Lo soporte todo. ¿Por qué? ¿Por qué? Esa pregunta me la hacía cada noche al dormir. Me la hacía por las mañanas mientras como una chica buena obedecía. ¿Por qué? Por que sabe que ha hecho mal, me pide perdón. Sin embargo me harte de perdones, pues siempre volvía a escuchar aquella palabra "perdón", dejo de tener significado, siempre le perdonaba. Entonces... ¿Por qué? Por amor. Eso es... por amor ¿tiene que serlo no?
girl, bed, and alone image
Pero un día no soporte más. Quizás fuera el sujetador demasiado grande para ser mío, el olor a perfume en mi propia cama, las palabras bonitas oídas por le teléfono, las llamadas mientras cenábamos, sus constantes palabras menospreciándome, quizás fuese el último bofetón, quizás fuese la soledad, el dolor y el sentimiento de que no reconocía a la persona del espejo.No reconocía a la persona que hablaba. Quizás fuera que el amor se acabo, quizás fuese el odio hacía él y mi nuevo yo. Solo en el instante en que cogí la maleta metiendo la ropa que creía mía, mientras cerraba la cremallera, mientras le corazón me galopaba en el pecho con miedo a escuchar la puerta de casa abrirse, mientras escribía las palabras que me liberaron "Vete a la mierda, hasta nunca. Atentamente la mujer más estúpida de la tierra, ella una vez te amo ¿Por qué? No tengo ni idea.". Cuando me monte en el coche, cuando huí de esa vida fue que volví a reconocer un atisbo de la mujer que una vez fui ¿Por qué? por ser la primera vez en doce años que sonreía mientras lloraba.

jueves, 16 de abril de 2015

Algo que no tienes porque llamar amor.

Hablamos de amor, de historias mágicas, de sueños dignos de cuentos y leyendas. Contamos y creemos eso, historias. El amor de la reina y el rey que arrasaron naciones, unos críos que solo con verse fueron capaces de destruir dos familias junto a una ciudad, gente perdida que se encuentra en la mirada del otro, mentes jodidas que intentan arreglarse mutuamente. Vivimos para creerlas, vivimos creyéndolas pues sino estaríamos acabados. Todo el mundo adora las historias de amor por mucho que piensen no hacerlo. Miras la pantalla y cuando acaba piensas "que bonito, vaya mierda o tendrían que haber terminado juntos". Dicen que es absurdo que lloremos por lo que pasa en un libro, una serie o una película el problema es que lo convertimos en nuestro. Apartando el extraño fanatismo en el que "son parte de ti", realmente son como esos colegas a los que cuando le deja la novia o el novio la llamas puta o a él cabrón, a los que cuando ves besarse dices oohhh y si un día llegan a tener críos quieres ser la madrina o que te llamen "tía". Bendita ficción. Sin embargo demasiada nos aparta de la realidad. Porque esa... la realidad es otra bien distinta. Hombre. Mujer. Haz la combinación que quieras. Palabras. Palabras. Palabras. Tensión. Química. Después vienen las elecciones. Tal vez sea amor. Quizás solo sea sexo. Quizás la cosa solo sea amistad. Quizás solo sea una historia donde una persona conoce a otra y esta cómoda siendo ella misma.  No es un melodrama digno de película de Hollywood, no es la canción de un bardo y mucho menos el libro con final feliz. Solo es... algo.

domingo, 12 de abril de 2015

Son solo otras gotas sobre mi ventana.


Esta noche oigo los truenos retumbar en el cielo, las gotas caer sobre el duro suelo y chocar de forma acompasada contra el cristal de mi ventana. Esta es una de esas noches en las que me paseo bajo la calle tomando el agua del cielo, en las que bailo sobre los charcos, y en las que no puedo dejar de sonreír. Pero hoy... ahora solo puedo verme y sentirme mal, querer llorar y dejar caer mis lágrimas al igual que las gotas sobe mi ventana. Me duele, y mis ojos se enrojen encogiendo así mi corazón. No sé qué hacer, no sé qué hacer y tengo miedo por ello. Estoy aterrada.

martes, 7 de abril de 2015

Más valor que cerebro, o eso decían.

Cuando tenía como seis años le suplique a mis padres una bici, Jason tenía una, era como esos moteros guays de la tele. "Quiero negro, botas y xigaro papi" dicen que lloriquee. Me compraron una bonita bici azul con borlas y ruedines. Llore y llore hasta que se los quitaron, "bici, no triciclo. Quiero probar" "Te caerás pequeña, te harás daño. No sabes montar" "Aprenderé". Mi padre orgulloso de mi estúpido valor y sabiendo que no conseguiría hacerme cambiar de opinión me dejo montar en aquel trasto. Llevaba un casco fucsia con pegatinas de las tortugas ninja, muñequeras, coderas, rodilleras dios... parecía lista para una gran pelea. "Estaré detrás pequeña, sujetándote hasta que puedas tu sola" así que me monte, me mantenía estable a duras penas con papá detrás sujetando el sillín. Durante un buen trecho conseguí algo como ir en bici, "papi suéltame, sola, sola, sola" grite emocionada. Aguante diez segundos antes de caer de bruces contra el suelo. Me despelleje el antebrazo, me doble el meñique y me di con todo la cara en el suelo. Dolió. Joder que si dolió aún lo recuerdo. Pero mientras me quedaba en el suelo sentada, mirando mi bici caída, mis pantalones rotos, el brazo ardiendo y la sangre que escupía al suelo sonreí. "Sonreíste de la forma más loca que nunca te he visto pequeña. Me asuste y todo." suele bromear papá. Cuando se acerco a mi, mientras las pequeñas lagrimitas se secaban levante la mano y dije "Otra". Solían decirme que tenía más valor que cerebro. Tengo las cicatrices que lo prueban. Pero cuando deje mi vida detrás, cuando deje a Arely detrás era como volver a sentir que era un bebé y tenía que aprender a caminar, era como esos 10 segundos antes de caer...
Al irte mamá y papá no pusieron pegas. Estaban tristes pero dicen que en el fondo lo sabían, un día te irías, harías todo aquello que tu cabeza loca pensaba. "Todo te ira bien hija. Ira bien." te beso mamá al despediros. Cuando Jason te dejo en aquel apartamento de dos habitaciones y una especie de salón cocina en el que vivirías por años te repetías sus palabras. Había unas cajas dispersas por la casa, una nota en el frigorífico "Bienvenida querida amiga, soy Will".
-Por lo menos parece simpático.-dice Jason sobre tu hombro. Le das un empujocito para que no vigile por encima de ti.-lo sé, lo sé.-levanta las manos en rendición.-espacio. Iré donde Victor, después saldremos a cenar a algún sitio bonito. Arregla las cosas.-te da un beso en la coronilla.-y recuerda ducharte. Por nosotros ¿sí?-ríe antes de salir por la puerta.
-Bien, es hora de arreglar esto.-te dices a ti misma al abrir el que será tu cuarto.
Es pequeño. Una cama, un escritorio, una silla, un par de baldas y un armario. Lo demás... blanco. Coges la maleta y sacas toda la ropa. Tras camisas, camisetas, faldas, zapatos, etc. te das cuenta que redujiste tu vida a aquella gran maleta. Colocas los libros que te trajiste. Pones el portátil en el escritorio. Tras sacar de las cajas fotos y más fotos. Pones el puf en una esquina "dormiré ahí cuando vayamos a verte" bromeaba más en serio de lo que debería Rene. Haces la cama. Pones unos cojines raros. El peluche de tu infancia. Un póster. Más fotos. Ya esta. Lo miras. Te gusta. Es simple. Pero es tu. Tu reducida a una mini-habitación en la que no tienes ni idea de como meterás a tus amigas cuando vengan. "Espero que el sofá sea cómodo" piensas.
-Wow.-silba una voz profunda detrás.-bonito. Has hecho esto muy rápido.-te giras y lo ves. Un tío moreno, alto, con gafas de pasta, el pelo algo largo y despeinado con una gorra, vaqueros medio rotos y una sudadera. Parece un skater o el típico surfero con un rollo intelectual.-Soy William Fisher III.-sonríe tendiéndote la mano.-puedes llamarme Will.
-Greta Natalie Tous.-le respondes estrechándosela.
-Uuuu un nombre con presencia. Un placer.-inclina un poco la cabeza.-pues bueno mi nueva compañera he ido a la compra, una sana.-te señala la bolsa con cereales, pan integral, pollo, ensalada, pasta, arroz y verduras y frutas. Si mamá pensaba que no comerías bien, se equivocaba.-pero esta noche toca cerveza.-levanta un pack y señala otros dos en la encimera de la cocina.-y pizza.-sonríe abiertamente.-debemos conocernos.
-Nada mejor que cerveza y pizza para ello.-sonríes.-me gustas William Fisher III. Creo que nos llevaremos bien.-él asiente conforme.-le dije a mi hermano que cenaría con él.
-¿Es el que se va a quedar aquí una semana?-asientes.-dile que se venga. Me hará el tercer grado para ver que no le hago nada a su hermanita, nos reiremos, me asustará.-se acopla en el sofá.-Me lo ganaré con mi graaan carisma y podremos ser felices para el resto de nuestros años.-ríes.
-Me gusta eso.-afirmas sentándote a su lado con dos cervezas.-pero hay una cosa que deberías saber.-le tiendes la cerveza.-mi hermano no estaría preocupado por tus "movimientos"-te burlas haciendo un gesto que podría ser entendido como seductor. Se ríe. "Bien se ríe de tus bromas".-Querido Will tengo una confesión.-te pones la mano en el corazón y levantas la de la cerveza.-yo Greta, soy lesbiana.-es la primera vez que se lo dices a alguien de forma tan abierta, es la primera vez que lo reconoces como si fueses tu, es la primera vez que sientes que no confiesas algo, que no dices el gran secreto que "eres" sino que simplemente le cuentas a un amigo que te van más las tetas que los pectorales. Primero la sorpresa es lo que pasa por su cara. Luego una pequeña expresión algo delatadora como "me esta imaginando con una tía". Finalmente una sonrisa de oreja a oreja.
-Por las tetas.-levanta su cerveza para brindar. La chocas y bebéis.-nunca tuve una amiga lesbiana. Conozco unas cuantas, pero no somos "amigos". Será interesante.
-Yo nunca se lo había dicho a nadie de forma tan normal. Sin sabes... salir del armario.
-Gracias por dejarme ser tu primera vez Greta.-dice con voz seductora con tono de burla. Os reís. Sí te caerá bien.-aunque es una lastima.-suspira.-eres muy guapa. Una perdida para los hombres.
-Pero con péeesimo carácter. Tienes suerte de no tener que aguantarme mucho.-bromeas. Y así tan simple empezáis a hablar de tu infancia, de la suya. Del adorable pueblecito de donde vienes y sin saber como le invitas en vacaciones. Él te habla de su gran casa en una ciudad parecida a esta, de su madre adorable y su padre trabajador, del amor de su abuelo y del coñazo de su hermano mayor que se va a casar "Eh podrías ir conmigo a la boda, mamá dice que debo sentar la cabeza". Reís. Bebéis. Coméis. Jason y Victor llegan. Él invita a un par de amigos Carl y Louis, chica no chico. Bebéis. Fumáis. Contáis historias e historias. Al final te acabas quedando dormida. Tu último pensamiento antes de la inconsciencia es "ya no siento que pierdo el equilibrio, solo un pequeño y sano miedo".
PD: Continuara... pero no queda mucho. Un beso, la niña perdida.

viernes, 3 de abril de 2015

Aburrimiento.

Benditas vacaciones. Hace buen tiempo, hace un sol esplendido y unos mágicos veintitantos grados. Es hora de sacar los pantalones finos y las camisetas de manga corta; de tirarte a ver cada serie, película y libro pendiente que tenías, bueno no nos pasemos solo es una semana. "Quizás si durmiese menos podría conseguirlo" pero duermes esas diez horas que normalmente son seis "Querida cama, sé que tu no me abandonaras jamás". Tus amigos no están porque han volado a sus nidos. Los viajes están descartados pues... toca estudiar "Maldita seas universidad solo quiero ponerme las gafas, el sombrero coger mi mochila y ver la arena" le dices a la pila de apuntes que solo parecen reírse de ti. Malditos. Has estudiado; te has replanteado tu vida ochocientas veces, pensado el futuro, el presente y el pasado, "mente entrando en autodestrucción en 3, 2, 1. Adiós."; has frikeado tanto que estás cansada de incluso internet "Era broma amigo. No te ofendas eh, no te quedes colgado que yo sé que estas ahí para mí, te quierooo" le canturreas al ordenador.  Has corrido, has hecho ejercicio y te inventas formas de cocinar más lento para matar el tiempo. "Dios enserio ¿qué me queda por hacer?". Miras el móvil esperando que tus amigos vuelvan, porque sabes que si no vuelven pronto, muy pronto llegará el punto en que vas a cantarle a tus amigas hazme un muñeco de nieve para llamar su atención.

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eldeseodenuncajamás@hotmail.com