"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Un estúpido Romeo.

Todo el mundo conoce a Romeo y Julieta, unos chiquillos estúpidos y desgraciados que acabaron enamorándose de esa forma que solo un dramático y perturbado inglés podría describir, de esa forma que destruye mundos, de esa forma que cada persona se puede considerar afortunada sentir... aunque sea una vez.Yo amaba a Sally Morgan al igual que el tonto de Romeo amo a Julieta, más aún, porque cuando ellos eran unos niñatos que creían en el amor a primera vista..... bueno quizás tuviera más en común de lo que quería reconocer. Sin embargo yo conocí a mi Julieta.... bueno sí, soy más tonto de lo que creo si niego que mi papel en esta obra era el del estúpido Romeo. Sally Morgan es el amor de mi vida. Eso lo sé.Esta historia no tiene un final feliz, por lo menos ahora. Espero que en algún momento estas palabras puedan cambiar. Si leyera nuestra historia sería una historia triste, una de esas con las que lloras de forma que duele. Con un amor digno de destruir ciudades y arrasar con aquello que esta a su alrededor. No hubo un día desde el día que la conocí en el que no la amará, aún cuando empece a odiarla, aún cuando empece a temerla. Esta es mi historia con una pelirroja de ojos tormentosos y alma perdida. Esta es la historia de un chico idiota, condescendiente y soñador. La has leído antes. La escuchaste y quizás amaste. Pero hubo un día que marco el hombre que soy hoy, el chico atormentado y sabio que soy hoy. Ese día fue el último que creí que amarla sería suficiente para estar con ella.
Se iba a ir a la mañana siguiente. Solo quedaban 16 horas. ¿Como alguien arruina su vida en 16 horas? ¿Como alguien destruye lo que quiere en 5 minutos? Eran solo unas horas, fueron solo unos minutos.
Habíamos ido a beber con los chicos. Solo fueron unas cervezas, pero cenamos poco... o fueron más de las que creíamos. Jimmy se tiro en el sofá apenas llegamos a casa, cayó en coma a los pocos segundos de decir "que siga la fiesta". El educado y tranquilo Ralf fue directo a su cuarto y nos sonrío un "buenas noches".
-Me caen bien tus amigos.-dijo Sally tirándose en mi cama mientras se peleaba por quitarse las botas.
-Son buena gente, están un poco locos o un poco demasiado serenos a veces. Pero...
-Pero los quieres.-se ríe bajito.-me gustan. Los quiero para mi.-sonríe.-me los llevaré a casa, sobre todo a Jimmy... me hará de animador personal.-sonríe tontamente con los ojos verde brillante.
-Estas borracha.-río. Ella niega.-vale, borrachilla.-ella asiente vehementemente mientras empieza a pelearse con los pantalones.
-Te ayudo.-ella ríe. Amaba oirla reir. Amaba como me sonreía. Como me miraba en esos momentos de ausencia de locura, de simpleza. Cuando parecía ser más ella que nunca. Mi error, no el suyo, fue no darme cuenta de lo que tantas veces he dicho. Ella era ella siempre, solo que me negaba a verlo.
-Eres un pícaro Daniel.-dice con voz repipi.-me avergüenzas con tus actos.-se tapa la cara.
-No sabía que las pelirrojas tuvieran vergüenza. Tendré que poner una queja a la fábrica.
-Imbecil.-dice antes de darme un beso.-mi tonto tonto Danny.-me besa de nuevo. Muchas muchas veces. No nos acostamos. Esa noche no. Solo nos dormimos entre besos y conversaciones absurdas que llegaron a un lugar profundo que puso sus ojos de color gris azulado. Solo me dio un ultimo beso antes de quedarse dormida agarrando el borde de mi camiseta con tanta fuerza como un bebe aferrado a su mantita. Yo tarde mucho más en conciliar el sueño. La oía respirar, la escuchaba hacer ruiditos en sueños y la veía tranquila, calmada pero con esa sensación de que algo no marchaba bien. Había tenido ese pensamiento desde el día que llego y por más que lo intentaba, no se iba. Aún ahora seguía ahí. Incluso más.
Al despertar seis horas más tarde me levante a la cocina a hacerme un café. Ella dormía como un tronco sin inmutarse. Al volver me quede ahí mirándola, parecía un acosador, pero necesitaba mirarla. Cada parte de ella, cada trozo de piel visible, cada facción de la cara. Porque al levantarme aquella mañana y ver su rostro mojado por las lágrimas de las pesadillas, al ver como solo parecía poder respirar tranquilamente estando dormida, al sentir que era demasiado. Todo era demasiado.Esa mañana la sensación se multiplico, creció en mi rápidamente e hizo que tomará la peor decisión de mi vida. Mire a Sally Morgan dormir en mi cama por ultima vez. Vi como sus ojos multicolores se abrían con calma y despreció ante la luz del sol. Contemple como se desperazaba haciendo raros estiramientos y como me sonreía con la felicidad de la ignoracia. Vi como se paso la mano por la cara secando las lágrimas y note como sus ojos tuvieron pánico una fracción de segundo porque yo no me hubiera dado cuenta.
Quedaban 3 horas para que se marchará a casa. La vería en un par de semanas. Solo tendría que haber esperado, haber esperado que mi yo cobarde y asustado se callará y tranquilizara. Solo tendría que haberla besado al despertar como si fuera la chica más increíble del mundo, como lo era, como lo es. Solo tendría que haber sido el Danny que ella quería. Era simple. Fácil. Solo solo.... solo tendría que haberme callado....
-Sally....
Pero ahora recuerda.... que esta no es una historia feliz. Es real y tan dramática como un perturbado inglés escribió una vez.

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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