"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

martes, 5 de enero de 2016

Queridos Reyes Magos....

Queridos Reyes Magos, os he dejado mis galletas de chocolate favoritas, un vaso de hidromiel calentita y un poco de ese jamón tan bueno que trajo el abuelo en Navidad. Este año no se si fui buena o mala, dios sabe que intente ser buena, porque a pesar de mi falta de fe últimamente en las cosas sí se una cosa Karma es una perra dura y justa, quizás la conozcáis, preguntarle, he sido buena... o al menos lo intente.
Queridos señores Melchor, Gaspar y Baltasar... se que estáis ocupados con tanto niño por el mundo necesitado de regalos, sueños y felicidad; sé que ya no soy una cría. Creedme, lo tengo muy claro. Así que os deje mis zapatos pulidos y la comida revitalizante, deje incluso agua para los camellos... los pobres deben estar agotados de tanto andar y os pido como la niña perdida que sigo siendo que pueda creer en vosotros de nuevo. Os pido recuperaros.
Queridos señores Magos, yo solía creer en la magia, adorarla hasta el punto de lo enfermizo, solía soñar con ella a cada segundo del día, solía ser inocente.... tiempo atrás lo fui, a veces, dicen que sigo siéndolo demasiado y me entran ganas de llorar de la emoción. Querría pedir cosas como paz en el mundo, felicidad, alegría, y cosas bonitas para toda aquella gente que no tiene. Joder, como me gustaría que eso pudiera ser real (creo que no está bien blasfemar aquí ¿no? Lo siento). Así que viejos amigos, solo tengo una petición este año... quiero volver a creer.
Atentamente, una muy condenada niña perdida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com