"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

jueves, 11 de febrero de 2016

Dean Vincent


Mi nombre es Dean Vincent, hoy es uno de esos días que no tengo que leerlo en el espejo para asegurarme de ello, hoy es un buen día. Hoy sé quien soy. Hoy sé que hay días que no puedo saberlo, que no logró recordarlo. Cada vez tengo menos días buenos.  Por ello te escribo esto amor...
Hace casi cincuenta y seis años que nos casamos, por aquel entonces eras una chiquilla de casi diecisiete años a la que deje preñada y su padre casi me mata con la escopeta. Solo era un chico de veinte años aterrorizado, sin mucho que ofrecer y que no entendía porque una chica como tú estaría con un desgraciado como yo.
El día de nuestra boda llevabas el vestido de boda de tu abuela, al verte me dije "No la dejes escapar, no la puedes dejar ir". La semana de antes de la boda llorabas y llorabas diciendo que estabas gorda, qué era mi culpa, que la gente pensaba que solo nos casábamos porque estabas embarazada y yo acojonado por tu padre, decías que un día me despertaría y no estaría, que me daría cuenta de lo tonto que había sido de casarme contigo ¿Recuerdas lo que hice yo? Me reí a carcajadas, me pegaste, me reí más y lloraste ofuscada mientras me pegabas con aún más fuerza. Culpa de las hormonas dijiste después. Te bese y abrace y ahí mismo, contigo roja como un tomate hinchada y tan guapa como siempre a pesar del maquillaje corrido, el pelo desastroso y los mocos colgando te seque, te bese y te jure amarte:
"Amor pasen días, meses, años o la vida entera despertare cada día de mi vida sabiendo lo afortunado que fui por encontrarte, joder, claro que me caso contigo porque estas embarazada, tu padre no me dejaría de otra forma. Dios bendiga a ese bebé. Les, no sé si tu querrás despertar con un más gordo, más viejo, más cascarrabias y más sabio yo. Quizás calvo. Pero yo sé que yo quiero vivir contigo para siempre. La gente se pasa la vida buscando este algo, yo agradezco haberlo encontrado." 
love, couple, and kiss imageMe diste tres hijos y una hija preciosa, me regalaste tu vida y amor, tus gritos, tus lágrimas y cada momento horrible, feliz, malo o bueno. Los tengo todos. Esta mañana entraste en la habitación y cuando dije "Les, eres más bonita cada día" te pusiste a llorar como hacía mucho no recordaba ¿Hace cuanto que no te lo decía amor? ¿Cuantas veces has llorado y no lo he recordado? Perdóname. Perdónale a él que no recuerda. No soy el hombre del que te enamoraste, no soy el hombre que juro estar contigo cada día, no soy el hombre que prometí ser. Sin embargo tú sigues aquí cada mañana. Leslie quizás mañana no te recuerde, quizás no pueda volver a hacerlo jamás de la misma forma que lo hago hoy, quizás no reconozca en ti a la niña de dieciséis años que me decía "te quiero" ni a la mujer de setenta y dos que me trae el desayuno, me limpia la baba e intenta que siga siendo yo cada día, pero una cosa puedo asegurarte este hombre lo hace, ese pobre diablo que soy otros días también solo... solo que le cuesta a veces, cuando sea demasiado duro, sigue siendo aquella niña que lloraba y se aferraba a mi camisa pero después era la mujer más fuerte del mundo.
Cuando esto empezó dijiste "tu podrás olvidar, yo no" eran palabras, solo eso, como el decir "tenemos que comprar pan" pero esta fue una promesa. Esta es mi promesa ahora, aunque no recuerde nada, aunque no sepa ni como me llamo, ni como gesticular las palabras o como mear, aunque no recuerde el nombre de nuestros hijos, aunque no sepa como escribir... porque créeme que es jodidamente difícil, aunque no recuerde quererte o quien eres, lo haré. Leslie te prometo que aunque me olvide de todo... seguiré amandote. Por ello, si un día es demasiado, si un día no puedes más, si un día hay demasiados recuerdos que duelen tanto como para pasar página, como para querer huir, te perdonaré.
Te ame. Te amo. Te amaré.
Siempre tuyo e intentando ser siempre él, Dean Vincent.

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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