"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

martes, 16 de febrero de 2016

Un hombre al que conocí...

love, couple, and kiss image
Conocí a un hombre de palabras refinadas y barba bien cuidada. Me llamaba su princesa entre las sábanas mientras me pedía gemir su nombre. Tenía las manos ásperas por la guitarra, tenía la voz seductora de un cantante de blues, y tenía el ego más grande que alguna vez conocí. Me hablaba con palabras complicadas intentando hipnotizarme, como si mi cerebro "menos avanzado" fuera incapaz de comprender el significado de la opulescencia, como si ni siquiera pudiera entender las letras que la formaban. Citaba nombres de gente importante mirándome como si no supiera quienes eran, sonriendo de forma autosuficiente cuando no lo sabía o como si debiera premiarme por saberlo: "Buena chica Lassie".
Podría culpar al vino, a la música o a la sociedad por hacer que me gustaran los hombres con aspecto descarriado, pero la culpa no la tiene nadie. No hay culpa, solo cierto rencor... por lo que querido amigo narcisista, utilizaré palabras complicadas para que tu querido ego me comprenda: he leído a Blake, he llorado con Whitman, me he deleitado con Morrison y fascinado con las pinceladas de Van Gogh, quizás Marx sea un genio pero a mi suele producirme el hastío de Machado. Escuche tus palabras con la calma de un santo y me obnubile con ellas como la tonta niña que creías poseer (en un sentido totalmente bíblico) pero no te equivoques, mi "menos avanzado" cerebro analizaba tus palabras como un gran ordenador, las almacenaba y computaba para después comprender; el problema es que me hacías gemir muy bien. Las endorfinas nublaron mi juicio y me atontaron las neuronas. Pero no te preocupes, aún así sabía que eras un pretencioso subido de tono. Estas pueden ser consideradas mis palabras de venganza, quizás alguien las lea creyéndome una mujer despechada, no os equivoquéis, sé que ahora mismo el rencor recorre mis venas y la amargura las manos que teclean. Sin embargo este es mi mejor orgasmo, así que,  a ese hombre al que una vez conocí le doy las gracias por última vez con una sonrisa autosuficiente.
PD: normalmente lo que escribo esta sacado de una peli, un libro, una foto que me inspira... otras de mi jodida vida personal o incluso un desconocido en la calle. Esta es un poco más cercana que un desconocido, así que si algún día la lee, va dedicada a uno de los "amores" de mi vida.
Por cierto tengo nuevo Tumblr de motivada internacional. Gracias a todos.
Un beso enorme, la niña perdida.

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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