"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

jueves, 25 de agosto de 2016

Kaboom

Me he pasado cientos de noches, días, dejémoslo en horas... viendo, leyendo, escribiendo historias de amor. Comedias románticas estúpidas en las que la chica y el chico son amigos luego se conocen y kaboom surge el amor. Eso llamado querer.
¿Quién no quiere que su vida sea como una película? Esa historia lenta, divertida, triste con drama pero que al final al final siempre tiene un final feliz (bueno casi siempre).
En la realidad soy solitaria, pesimista y bueno... quizás ¿fría? Por ello cuando siento ese llamémoslo calor de las historias... estoy jodida pues no se actuar, pues me resulta inverosimil y aterrador.
Entonces pasa.... lo destruyo todo, porque eso es lo que hago yo, destruir.
No quiero seguir haciendo las cosas explotar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com