"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

martes, 13 de septiembre de 2016

Un deja vu nada agradable

Yo rompí su corazón el día que la deje, lo sé, el problema es que ella ya tenía un caótico y destruido corazón desde hacía mucho tiempo. Sally Morgan tenía una mente endeble y poco equilibrada que se sostenía por fuerza de voluntad, valor y latidos constantes. Lo sabía, pero tenía esperanza en que yo no significase tanto en ese equilibrio, que al igual que yo creía poder vivir sin ella, -ella siempre mucho más lista que yo-, supiese con la certeza que a mi me faltaba que un estúpido como yo era innecesario. Me equivoque. Nos necesitábamos, joder... la necesitaba. El 21 de junio de mis veinticuatro años rompí el corazón de Sally Morgan. El 19 de julio de mis veinticuatro años Sally Morgan rompió el mío.
Recibí la llamada de una Nina firme y fuerte. "Mi abuela llora cuando ve una mariquita en una flor, pero cuando el abuelo tuvo un ataque al corazón aguantó las lágrimas hasta que él despertó y la llamo amor." me dijo Sally una vez. Al oír aquel tono en su voz supe que algo andaba mal.
-Danny.-dijo seriamente. No había emoción más que la calma.-Sally está en el hospital.-escuché llantos detrás... creí reconocer la vocecilla de America y la tristeza de Babi.-se ha intentado suicidar.-Nina carecía de emociones, era una roca fría y dura que hablaba con la firmeza de un general. "Es real" pensé "Suena igual que ella" visualice a Sally con su mirada vacía intentando mantenerse en pie aún sintiendo que está a punto de caer.-la vieron tirarse al mar, después de que no saliese en demasiado tiempo.-dijo arrastrando las palabras. "Demasiado tiempo" escuche repetirse en eco en mi mente.- fueron a por ella.-no podía hablar.-¿Danny estás ahí?
-Sí.-dije con un nudo en la garganta, con una voz apagada y rasposa.
-¿Lo entiendes?
-Aja.-susurre. "No no lo entiendo. ¿Qué cojones has hecho Sally?"-¿Como está?
-Está en coma.-dijo con un poco más de cansancio, mientras escuchaba intensificarse el llanto detrás de ella.-dicen que no saben cuando despertará. Está en manos de su cerebro y del jodido Dios.-río.
-Iré ahora mismo.
En ese momento llego la culpa. Sé que ella no lo hizo para hacerme daño, ni siquiera me culpaba, lo sé. El problema es que al irme abrí la caja de sus demonios... los liberé a todos... lo hice mal. La deje. La abandone. Esa es la verdad. No hay escusas. No hay argumentos de defensa. No hay alegato que me exculpe. La deje. Sola. Ella era mi novia, pero también mi amiga. Ella confiaba en mi, creía en mi... veía algo en mi que nadie había hecho. No entendía esa parte de ella, ¿a quien engaño? no la entiendo. Dudo que jamás pueda hacerlo.

2 comentarios:

  1. Hola preciosa! cuanto tiempo sin leerte! tu como siempre al pie del cañón.

    Espero que todo vaya muy bien, un fuerte abrazo.

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  2. Más que al pie del cañón haciendo terapia con las palabras jaja
    Muchas gracias y un besote enorme, E.

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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