"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

jueves, 26 de enero de 2017

Un presente repleto de futuros inexistentes

El futuro a veces es una carga demasiado grande, un pensamiento que escapa a nuestro control, un mundo de posibilidades y probabilidades sobre las que apenas tienes control.
El futuro es un poco cabrón, un poco bonito, un poco pesado y un poco maravilloso.
Ahora te recordaré que tienes un presente al que aferrarte con uñas y dientes, tienes un futuro incierto repleto de "y si", lleno de "quizás" y condenado a muchos "nunca". Un futuro del que preocuparte pero no obsesionarte.
Solo tienes una oportunidad con esta vida....la próxima vez puede que te reencarnes en un pez.

domingo, 22 de enero de 2017

Esto no lo curan un par de ibuprofenos.

Durante años tuve eso a lo que llamaba demonios, aún los tengo. No tienen ni nombres ni apellido, por tener no tienen ni forma. Durante años callé pues pensaba que era absurdo, que era rara, que estaba jodida y que tenía un problema, más bien... era un problema. Un problema que tiene que arreglarse.
Crecí. Para esto si que debo agradecerlo. Joder, menos mal que crecí.
Con los años comprendí que en este mundo puedes tener un catarro, fiebre o una pulmonía y todo ello será visto como una enfermedad que debe ser tratada, como algo corriente que debes solucionar, algo de lo que tienes que reponerte. Paretamol o ibuprofeno, mucha agua y reposo.
Sin embargo en este mundo hay una verdad oculta de la que la gente se niega a hablar. Existen más enfermedades de las que padeces cuando tu cuerpo es infestado por un organismo extraño, que cuando el frío te da y la nariz se te pone roja o cuando tus células deciden volverse locas. En este mundo hay enfermedades que a veces no se consideran como tal.
Quizás sepas de lo que hablo. Quizás conozcas a alguien que las sufre o tu mismo escondes este "estigma social" del que las personas deben avergonzarse. Tiene miles de síntomas. Ansiedad, depresión, fobia, TOC, anorexia, bulimia, trastorno social, bipolaridad, psicosis... tienes cientos para escoger. 
Me han dicho que mi problema no es un problema, que me lo he inventado, que yo decido padecerlo. Durante años lo creí. La gente no sabe tratarlo hasta que no lo sufre, pues el mundo no te enseña que existe hasta que es tarde. 
Mi enfermedad es algo que "debo ocultar", algo "poco relevante" que solo hago para llamar la atención. Algo que acabe pretendiendo que no existía. Me convertí en una "chica normal" que ríe cuando tiene que reír, perfectamente establecida en la sociedad, ideal para fiestas y charlas fáciles.... me convertí en una chica que no se reconocía al espejo, que lloraba por las noches y no sabía quien cojones era.
Por esa chica me gustaría decirles a todos aquellos que piensen esto que se planteen como es sentir que te falta el aire hasta el punto de que dejas casi de respirar, como es sentir que tu alrededor se vuelve negro, como no poder pensar pues tu mente no te deja, como sentirte un día la persona más feliz de la tierra y al día siguiente no poder evitar querer erradicar la tristeza que sudas por cada milímetro de tu piel. 
Me gustaría decirles a aquellos que entienden lo que digo, hola amigo, lo sé... esta mierda es jodida, es real y no, no debes callarte, no es una mentira de tu mente, no tienes que estar bien porque estar mal no es más que un invento de tu cabeza, no... solo tienes que pedir ayuda, solo tienes que salir del pozo y entender que lo que tienes tiene nombres y apellidos. Lo que tienes es real.

jueves, 12 de enero de 2017

Lo llamaban fobia... mientras yo a veces ni me atrevía a nombrarlo.

He sentido miedo irracional o desproporcionado, dicen que eso son las fobias. Si tienes claustrofobia temes los lugares cerrados "me voy a quedar sin oxígeno". Si tienes atazagorafobia temes ser olvidado "una vez me vaya nadie me recordará". Si tienes fobofobia temes al miedo "válgase la redundancia". Si tienes nictofobia temes la oscuridad "no hay luz, no hay luz". Cientos y miles de estúpidos miedos filofobia, glosofobia, tetrafobia, ornitofobia, homofobia, coulrofobia. Bueno.... quizás esta última no sea tan absurda ¿a quien le pueden gustar los payasos? Todo esta en nuestras mentes, creamos y manipulamos la realidad, lo que nuestros ojos nos muestran y enseñan pero creemos que la pared se cierra, que la araña mide cuatro metros, que una persona homosexual es menos que nosotros, o que el cuatro puede matarme. Días como hoy siento miedo irracional y desproporcionado, el pánico parece invadirme. ¿Me despedirán? ¿Qué será de mi? ¿Tengo el móvil encima? ¿Apague el horno? blah blah blah todas esas cosas que nos pasan a todos por la cabeza y aterrorizan durante instantes, a veces eternos. Yo los tengo de forma exagerada, de forma desproporcionada, de forma enfermiza. Solo las absurdeces que rozaban la psicosis maniática me hacían sobrellevar el pánico. Luego llego ella. Ella intentaba ayudarme. Ella intentó que las cosas pequeñas fuesen eso... pequeñas. Nova intento que el miedo no me obcecase. Sin embargo soy un animal de costumbres hasta el punto de lo patológico, ella se había convertido en una nueva incógnita en mi ecuación constante. Hoy no esta. Pasan los minutos y las horas en el reloj, he tomado dos cafés, su chocolate ahora esta frío y el pastel seco. Así que mientras veo la triste escena que compongo, mientras sudo más de lo normal...lo siento. Uno parecido. Uno distinto. Uno que no quiero sentir. Y aún así... lo único que puedo hacer es recordar un mes atrás.
- Me cansa tener miedo, me cansa pensar.... -digo casi asfixiado.-qué pasa si la pared se cierra y te quedas sin oxígeno, si sientes que un ave te puede contagiar una zoonosis, que la luz quema o que la falta de ella te ahoga.
Ella me mira con sus grandes ojos y con su sonrisa de sabiduría como si con ella pudiera arreglar cada uno de mis problemas.
-Solo recuerda cuantas veces sobreviviste a ello, cuantas veces tu mente te hizo sentir lo mismo sin que ellos estuvieran presentes. Recuerda que solo tú haces lo real irracional.-dijo como si nada antes de mojarse los labios en chocolate.
PD: hoy he recuperado entre examenes a una querida amiga que tenía un poco abandonada... lo siento. Pero bueno, esta es Nova, espero que la queráis tanto como yo (perdón amiga jaja)
Un beso enorme, la niña perdida.

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com