"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Eso llamado "humanidad"... quizás debamos empezar a practicarlo

Hoy el mundo llora, hoy el mundo vuelve a sentir miedo...
hoy el mundo es un poco más horrible.
Esto es lo mismo de cada día. Es solo un día más, solo que hoy el dolor y miedo están más cerca.
El mundo hoy está un poquito más jodido que ayer y seguramente menos que mañana,
quizás sea hora de parar.
Quizás sea hora de dejar de destruirnos y odiar.
Hoy deberíamos empezar a cambiar hacía un mundo que no destruya la libertad de todo lo que le rodea.
Quizás.... quizás el mundo tenga razón y nosotros mismos somos la plaga que nos extinguirá.
Seguramente nos lo merezcamos, pero deberíamos intentar evitarlo.
Deberíamos intentar ser más menos "hombres" y tener un poco más de eso que hipócritamente llamamos "humanidad".
Quizás hoy sea el día de recordar que ninguna vida tiene precio.
Todo el mundo tiene derecho a vivir.
Quizás sea hora de recordar de que no tenemos el derecho de arrebatarle la libertad a nadie.

3 comentarios:

  1. Tienes tanta razón como un santo, tristemente no todo el mundo lo ve así y pasan las cosas que pasan
    saludos

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  2. ME GUSTAN LAS PERSONAS COHERENTES. ACERTADO TU PENSAMIENTO.
    ABRAZOS

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  3. Sí, sería lindo vivir en un mundo como el que describes. Pero tambien creo que no estamos ni cerca de conseguirlo.
    Unn beso linda

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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