"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

martes, 7 de marzo de 2017

Hoy estoy triste

Hola amigo, 
hoy estoy triste.
Sé que he dicho que hay que luchar, no te equivoques... lo hago. Me levanto de la cama, voy a clase, trabajo, hago la comida, la cena, me ducho, hablo con mis amigos y mi familia y me voy a dormir.
La cuestión es... no quiero hacer nada de esto, bueno comer y dormir sí. Solo querría quedarme en mi cama doce horas, levantarme, comer y volver a ella a verme cada serie conocida en el mundo, leer hasta que se me cansen los ojos y escuchar la música tan alta que al quitarme los cascos escuche un pitidito que me siga impidiendo pensar.
Eso es lo que querría.
Pero no es lo que hago.
Me levanto, continuo, lo intento.... intentarlo es lo primero que tienes que hacer para luchar contra eso que esta en tu cabeza. Intentarlo es un paso más grande de lo que crees. Al menos eso me digo.
Hoy estoy triste y no te equivoques, voy a seguir triste hoy y quizás mañana. Voy a permitirme estar triste, mientras hago mi día a día sentiré ese misero sentimiento en mi, lo abrazaré y quizás seguramente me vaya a dormir llorando. No te equivoques, esa es mi forma de luchar. Porque la tristeza existe con un motivo, a veces nos destruye en el proceso... pero su misión es curar algo más grande que no entendemos o no queremos entender.
Por ello hoy mientras ando, mientras sigo con mi día estoy triste.

2 comentarios:

  1. Ya pasaron dos días de esta entrada y espero con todo mi corazón que ya no estés triste.
    Aunque sé que ese es nuestro lugar cómodo, lo conocido, a lo que estamos acostumbradas a sentir después de tantos golpes. Sin embargo amiga, no te lo mereces.
    Y no puedo dejar de felicitarte porque sin importar el día, te levantas y lo seguis haciendo.
    Un abrazo enorme.

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    Respuestas
    1. Estoy mejor, mucho mejor y agradezco con toda mi alma que te preocupes por mi. Cosas como esta son las que me hacen sonreír.
      Querida amiga espero que estes bien.
      Mil besos y un abrazo gigante, la niña perdida.

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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