"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

jueves, 1 de junio de 2017

La desesperación del cansancio

Cuando somos pequeños las relaciones nos las enseñan a través de un "prototipo", un "ideal" totalmente irreal que al final nos acaba martirizando por no poder conseguir... pero la realidad es otra, es una que conlleva mucho sudor,  muchas lágrimas y completa confianza. Casi como Peter Pan para volar... "fe, confianza y polvo de hadas".
Una vez creí en el cuento pero hoy la ilusión es cada día más eso, una ilusión. Pues la vida no es un manga o novela romántica. No es una película en la que alguien aparecerá con carteles en la puerta de tu casa declarándote su amor.
De pequeña todo ese concepto "Disney" se rompió bajo el mantra de "el amor no es suficiente". Hoy sé la verdad de esas palabras... y a medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que a veces puede que dejarse el cuerpo y el alma tampoco sea suficiente. Y llega un momento en el que todo ese esfuerzo parece no valer la pena. Quizás sea mala compenetración, metas distintas o demasiados problemas que no tienen tiempo para ser arreglados.
Mientras escribo pienso si realmente mi "situación" tiene arreglo. Sinceramente cada día dudo más de ello. Quizás este demasiado agotada para pensar otra cosa. Sé que es horrible y seguramente sea el inicio del fin de una de las cosas más bonitas que he tenido en mi vida, pero estoy cansada.... realmente cansada. 
Así que bueno amigo, no vengo a llorarte ni a pedir solución a un problema que solo dos personas podemos arreglar. No. Estoy para decirte que seas consciente de mi lección, quizás para ti no sea tarde... así que amigo mío recuerda que el cansancio es un arma peligrosa que si no se trata acaba llevando a la desesperación.... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com