"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

lunes, 14 de agosto de 2017

Ojos cerrados

Cierro los ojos y pienso en tocarte, besarte, hablarte al oído.... 
Cierro los ojos y la nostalgia y pesadez aparecen.
Cierro los ojos y sigo viendo tu cara.
Por ello intento mantenerlos abiertos hasta que estén secos y piquen. 
Pero llega la noche, da igual lo que haga acaban cerrándose, acaba apareciendo tu maldita cara y casi me parece escuchar tu voz.
Jamás pensé que alguien pudiera acostumbrarse a tal dolor... ya casi ni lo siento, solo pica, molesta y hace que se me acelere el corazón.
Supongo que es la aceptación, para mí no es sobreponerse al dolor es aprender a vivir con él. 
Sin embargo, a pesar de que sé que no me oyes tengo una pregunta... ¿cuando cierras los ojos me ves?

6 comentarios:

  1. Magnífica entrada llena de armonía
    amor
    sensualidad de palabras
    te felicito

    ResponderEliminar
  2. Vaya... Es increíble sentir la presencia de alguien incluso cuando no está, y es muy duro si hay muchos sentimientos por el medio.
    Dicen que el tiempo lo cura todo, pero más que curar yo creo que hace que nos acostumbremos a ''eso''.
    Un besito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, aquí ando acostumbrada a los nuevos sentimientos. Me alegro mucho de que te pases por aquí.
      Un beso enorme

      Eliminar

Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

Contacto

eldeseodenuncajamás@hotmail.com