"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”-Carlos Ruíz Zafón, El Juego del Ángel.

lunes, 1 de enero de 2018

Hola amigo, hoy es año nuevo ¿no?

Hola amigo, 
Estos días de fiestas recuerdo y recuerdo aquellas personas que se han ido y a esas que están. Estos días intento pensar más de la cuenta que quiero en mi vida, que no pienso aceptar y cómo puedo mejorar. Estos días son difíciles, se juntan demasiadas emociones con cosas erróneamente correctas como el alcohol, la comida, la música y el contacto físico. 
Sí... he recordado de más a la gente que sé ha ido, pero he intentado recordar y aferrarme a esa que está, hoy y "para siempre". 
Sí... es solo un puto día más. Lo sabes ¿no? Amigo lo que quieras cambiar de tu vida lo puedes hacer en cualquier momento. Propósitos, deseos y sueños. Da igual, solo hazlos.
Para mí este año, sobretodo estos últimos meses he aprendido y recordado cosas de mí misma. He descubierto que da igual que el mundo parezca desmoronarse, que el dolor te machaque, que las cosas no tengan sentido o que por mucho que lo intentes a veces... no sirve, no es suficiente. No importa. No importa, solo tienes que seguir. Reconstruye y aguanta, sujétate las heridas con tiritas y nylon, no hace falta que todo siga la razón, si fallas vuelve a intentarlo una y mil veces, si pierdes... solo queda la aceptación y los intentos de una posible lucha. 
Pero el ingrediente más importante para todo esto he descubierto que es la paz. Jodida paz mental. Una vez tienes eso... lo demás es más sencillo, lo demás parece pesar menos. 
Tengo sueños, esperanzas y propósitos cada día de mi vida, no hace falta que sea el día 1 de l año, solo necesito volver a quererme ... solo necesito paz. 
PD: se que he estado muy perdida ultimamente, he estado reecontrandome con la cama, con algunos amigos y con mis queridas series. He estado estudiando menos de lo debido y procrastinando demasiado. He escrito, palabra, pero en cuadernos y words jaja cosas pequeñas y dibujos absurdos (le he dado más a la sipleza de instagram debo confesar). Pero vuelvo para desearos un feliz año y daros un beso gigantesco. 
Os quiero, siempre... un beso enorme, la niña perdida.

6 comentarios:

  1. Me encanta el texto, nada como empezar el nuevo año con una dosis de fuerza. Y que dure todo el año ;)
    Un besito.

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  2. Feliz año y es verdad lo que dices no tiene que ser 1 de enero para comenzar a cambiar las cosas!
    Espero que cumplas tus sueños y tengas toda la paz mental que te sea posible.
    Abrazos!

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  3. Paz. Sólo eso, paz.
    Nada se siente mejor que eso pero cuesta mucho cuando los demonios no tienen descanso.
    Espero que este año logres todo lo que tienes en mente, ya sea mañana, en una semana, en tres meses, da igual... cuando decidis que querés cambiar tu vida no hay vuelta atrás.
    Y te mereces ese descanso, los amigos y las series.Todo lo demás se dará en su momento.
    Por cierto ahora que lo pienso, creo que la clave para vivir en paz es vivir en el presente.
    Un beso amiga.

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  4. Tal cual vos me siento
    el poder de nuestras mentes arruina los momentos un abrazo
    y buen comienzo de año

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  5. Me siento como tu!!
    gracias por pasarte

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  6. qué bueno que tengas en mente que en cambio sucede cada día, y que suele ser una decisión y responsabilidad nuestra.
    espero que el año, hoy mañana cualquier día, te deparen cosas mejores y buenas.

    espero que sanes las heridas de las pérdidas y abras nuevos espacios para las nuevas compañías.
    besitos

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Desde hace mucho estoy condenada a una cárcel de palabras, en la que cada vez me hundo más. Mi alma tiene un precio, todo lo que soy son trocitos desperdigados, fragmentados, escondidos. Mis palabras se han convertido en los susurros de un pez sin lengua ¿los oyes?

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